domingo, 10 de enero de 2010

Estar en dos cosas a la vez



Érase una vez un acróbata que tenía como ayudante y aprendíz a una niña. La pareja iba de pueblo en pueblo haciendo un número circense para ganarse la vida. El espectáculo consistía en quel hombre se colocaba una larga pértiga sobre los hombros, la niña trepaba al extremo superior de la misma y allí realizaba sus acrobacias. Cierto día , el acróbata le dijo a la niña: "Amiguita, para evitar tener un accidente durante nuestro número, mientras lo realizamos, tú tienes que estar muy atenta a mí y yo muy atento a tí"
Pero la niña protestó: "oh, no maestro, así no funcionaría. Para que realmente no tengamos un accidente mientras hacemos el número, tú debes e estar muy atento a ti y yo muy atenta a mí."

Reflexión:
Cuando tenga un trabajo que hacer, concentrate en su parte y deja a los demás que se responsabilicen de la suya

sábado, 2 de enero de 2010

El nuevo jefe


Una empresa entendió que había llegado el momento de cambiar el estilo de gestión y contrató un nuevo gerente general.

El nuevo gerente vino con la determinación de hacer cambios y volver a la empresa más productiva.

El primer día, acompañado por sus principales colaboradores, hizo una inspección en la empresa. En la planta todos estaban trabajando, pero un muchacho estaba recostado contra la pared con las manos en los bolsillos.

Viendo una buena oportunidad para dejar bien clara su filosofía de trabajo, el nuevo gerente le preguntó al joven:

-¿Cuánto gana usted por mes?

-Cuatrocientos euros, señor, ¿por qué? - -Respondió el muchacho sin saber de qué se trataba.

El gerente sacó 400 € del bolsillo y se los entregó al joven, diciendo:

-Aquí está el sueldo de este mes. Ahora desaparezca y ¡no vuelva nunca más!

El joven guardó el dinero y se fue, de acuerdo a las órdenes recibidas.

El gerente entonces, orgulloso, pregunta a un grupo de operarios:

-¿Alguno de ustedes puede decirme qué hacía ese joven?

-Si, señor - respondieron atónitos los operarios - -Vino a entregar una pizza...


Reflexión:
Hay personas que tienen tantas ganas de mandar, que se olvidan de pensar.