sábado, 29 de noviembre de 2008

El remero incompetente


Cuentan las crónicas, que se celebró una competición de remo entre dos equipos, uno compuesto por trabajadores de una conocida gran empresa española y otros por sus colegas de una empresa del mismo sector japonesa.

Se dió la salida y los remeros japoneses se empezaron a destacar desde el primer momento. Llegó a la meta y el equipo español lo hizo con una hora de retraso sobre los nipones.

De vuelta a casa, la Dirección se reunió en comité para analizar las causas de tan bochornosa actuación, y llegó a la siguiente conclusión que, el secretario -una vez levantada acta- difundió en forma de comunicado a todo el personal de la empresa a través del correo electrónico:

“Se ha podido detectar que en el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros, mientras que en el español había un remero y diez jefes de equipo, por lo que para el próximo año se tomarán las medidas adecuadas”

Al año siguiente se dio de nuevo la salida y nuevamente el equipo japonés se empezó a distanciar desde la primera remada. El equipo español llegó esta vez con dos horas y media de retraso sobre el nipón.

Dirección se volvió a reunir después del sonado rapapolvos de Gerencia para estudiar lo acaecido y tras un minucioso análisis vieron que ese año el equipo japonés se había compuesto nuevamente de un jefe de equipo y diez remeros. Por el contrario, el equipo español, tras las eficaces medidas adoptadas tras los resultados del año anterior, se compuso de un jefe de servicio, dos asesores de gerencia, siete jefes de sección y un remero. Por lo que el Comité de Dirección, tras un minucioso análisis de lo acaecido llega a la siguiente conclusión:

“EL REMERO ES UN INCOMPETENTE”

De nuevo pasó un año y, como el lector puede suponer, el equipo japonés se escapó nada más producirse la salida. La trainera, cuya composición había sido encargada ese año al departamento de Nuevas Tecnologías, llegó con cuatro horas de retraso.

Tras la regata y a fin de evaluar los resultados, se volvió a reunir el Comité de Dirección con los representantes de la alta gerencia en la cuarta planta, o planta noble, del edificio de Dirección. Se llegó a la siguiente conclusión, según consta en acta:

“Este año, el equipo nipón, optó una vez más por una tripulación tradicional formada por un jefe de equipo y diez remeros. El español, tras una auditoría externa y el asesoramiento de los departamentos de Organización y de Informática y el informe de un grupo de consultores de Arthur Andersen, optó por una formación mucho mas vanguardista y se compuso de un jefe de servicio, tres jefes de sección con plus de productividad, dos auditores de Arthur Andersen y cuatro vigilantes jurados de Prosegur con instrucciones concretas de no quitar ojo al único remero al cual la empresa había amonestado y castigado quitándole todos los pluses e incentivos por el fracaso del año anterior.”

Tras varias jornadas de reuniones de Dirección con los diversos responsables de departamento y con el apoyo de un estudio de consultoría externo, se ha acordado que para la regata del 98, el remero será expulsado de la planilla de la empresa y sustituido por una contrata externa, ya que a partir de la vigesimoquinta milla marina se ha observado cierta dejadez en el remero de planilla, que roza el pasotismo en la llegada a la línea de meta.

Reflexión:

La historia del campeonato de remo la he oido varias veces y desde hace varios años, pero sigue siendo muy actual.
En caso de problemas y cuando hay que buscar culpables siempre se mira al lado más débil.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Rumores

Un hombre llegó a un pueblo y fue a ver al maestro sufí, el anciano sabio de la localidad.

El visitante dijo:

-Estoy considerando mudarme aquí. Me preguntaba qué clase de vecindario es éste. ¿Puede decirme cómo son las personas aquí?
-Dime qué clase de personas vivían en el lugar de donde vienes -dijo el maestro sufí.
-Oh, eran salteadores, estafadores y embusteros.
-¿Sabes algo? Ésa es exactamente la clase de personas que viven aquí.

El visitante se fue y nunca volvió.

Media hora después, otro hombre entró al pueblo, buscó al maestro sufí y le dijo:-Estoy pensando en mudarme para acá. ¿Puede decirme qué clase de personas viven aquí?
-Dime qué clase de personas vivían en el lugar de donde vienes -volvió a responder el maestro.
-Oh, eran las personas más amables, dulces compasivas y afectuosas. ¡Los voy a extrañar muchísimo!
-Ésa es exactamente la clase de personas que vive aquí -dijo al maestro.”


Reflexión:
todo lo que una persona dice esta sujeta a interpretación, y que todos los que critican y propagan rumores se estan retratando.

domingo, 2 de noviembre de 2008

La nube


Érase una vez una nube que vivía sobre un país muy bello. Un día, vio pasar otra nube mucho más grande y sintió tanta envidia, que decidió que para ser más grande nunca más daría su agua a nadie, y nunca más llovería.
Efectivamente, la nube fue creciendo, al tiempo que su país se secaba. Primero se secaron los ríos, luego se fueron las personas, después los animales, y finalmente las plantas, hasta que aquel país se convirtió en un desierto. A la nube no le importó mucho, pero no se dio cuenta de que al estar sobre un desierto, ya no había ningún sitio de donde sacar agua para seguir creciendo, y lentamente, la nube empezó a perder tamaño, sin poder hacer nada para evitarlo.

La nube comprendió entonces su error, y que su avaricia y egoísmo serían la causa de su desaparición, pero justo antes de evaporarse, cuando sólo quedaba de ella un suspiro de algodón, apareció una suave brisa. La nube era tan pequeña y pesaba tan poco, que el viento la llevó consigo mucho tiempo hasta llegar a un país lejano, precioso, donde volvió a recuperar su tamaño.

Y aprendida la lección, siguió siendo una nube pequeña y modesta, pero dejaba lluvias tan generosas y cuidadas, que aquel país se convirtió en el más verde, más bonito y con más arcoiris del mundo.

Reflexión:

El egoísmo y la avaricia tienen consecuencias negativas donde menos se espera

sábado, 25 de octubre de 2008

Trabajo en equipo


En otoño cuando veas a los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate que vuelan formando una V. Tal vez te interese saber lo que la ciencia ha descubierto acerca del porqué vuelan en esa forma. Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en V la bandada aumenta por lo menos un 71% más de su poder que si cada pájaro volara sólo. Las personas comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad pueden llegar a donde deseen más fácil y rápidamente porque van apoyándose mutuamente.

Cada vez que un ganso se sale de la formación siente inmediatamente la resistencia al aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo sólo y rápidamente regresa a su formación para beneficiarse del poder del compañero que adelante. Si nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos con aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección.

Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo los trabajos más difíciles. Los gansos que van detrás graznan (producen el sonido propio de ellos) para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad. Una palabra de aliento produce grandes beneficios.

Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos se salen de formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere, y sólo entonces los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo. Si nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos uno al lado del otro apoyándonos y acompañándonos

Reflexión:

Pensemos en equipo

sábado, 18 de octubre de 2008

todos somos empresa


Una empresa estaba en situación difícil y las ventas iban mal, los trabajadores y colaboradores estaban desanimados, y la situación financiera del negocio era crítica.
Era preciso hacer algo para revertir el caos.
Nadie quería asumir nada. Por el contrario, el personal apenas reclamaba que las cosas andaban mal y que no existía perspectiva de progreso en la empresa.
Ellos consideraban que alguien debería tomar la iniciativa de revertir aquél proceso.
Un día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron un enorme cartel que decía:
"Falleció ayer la persona que impedía el crecimiento de nuestra empresa. Usted está invitado a participar del velorio"
Al principio todos se entristecieron ante la muerte de alguien, pero después de algún tiempo, sintieron curiosidad por saber quién estaría bloqueando el crecimiento de la empresa.
La agitación en la oficina era tan grande que fue preciso llamar a los guardias de seguridad para organizar una fila india en el velatorio.
A medida que las personas iban aproximándose al cajón la excitación aumentaba.
-¿Quién era el que estaba estorbando el progreso?
- ¡Qué suerte que este infeliz se murió!!!
Uno a uno, los empleados se aproximaban al cajón, miraban al difunto y se quedaban pasmados en seco, quedando en absoluto silencio como si hubiesen sido heridos en lo más hondo de sus almas.
Pues bien, ciertamente usted no habrá imaginado que había en el fondo del cajón...
¡Había un espejo!..

Reflexiones:

Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: tu mismo.
Tu eres la única persona que puede cambiar tu vida.
No sigas intentando falsas salidas.
No sigas buscando responsables, fuera de ti, de lo que tu no puedes hacerte cargo.

domingo, 12 de octubre de 2008

Tu estrella de mar.


Un filosofo oriental contaba que en una ocasión que iba de viaje por la costa, decidió descansar en una playa muy bonita.

Un buen día salía de paseo por la playa y a lo lejos diviso a quien le pareció un bailarín, lo que llamo profundamente su atención, pues le era difícil encontrar alguien que bailara tan animadamente solo al compás de la música de las olas.

A medida que se acerco, logro ver que lo que en realidad sucedía era que el personaje recogía de la playa una estrella de mar, luego corría hacia el mar y cuando ya estaba lo mas cerca posible de las olas la tiraba mas allá de donde reventaban.

Entonces el filosofo le pregunta curios, que es lo que estaba haciendo y el personaje le dice : "como quiera que la marea esta bajando y el Sol esta muy fuerte es casi seguro que las estrellas de mar que no estén en el agua morirán".

El filosofo le repica : " Pero son tantos kilómetros de playa, y tantos miles de Estrellas de Mar que no tiene mayor importancia que salves unas cuantas".

El muchacho, sin contestar nada recoge otra Estrella de Mar y la lleva hacia el agua tirandola lo mas lejos para que quede protegida, y luego retorna hasta donde el filosofo diciéndole :

"Para esa Estrella si ha tenido significado" y luego continuo con su cometido.

El Filosofo quedo algo contrariado y luego de meditar en ello toda la tarde, al día siguiente fue a la Playa temprano, busco al muchacho y se quedo el resto del día con el recogiendo "Estrellas de Mar" y tirándolas al agua.

Reflexión:

Es importante conocer nuestra posición en la vida, saber que hay cosas muy grande y también cosas pequeñas, pero no por eso menos importantes.

Es necesario trascender en la naturaleza siendo necesarios e importantes por lo que hacemos por el mundo y no por lo que el mundo hace por nosotros.

No esperes : Busca tu Estrella de Mar....


jueves, 9 de octubre de 2008

Cambiando el mundo


Cuando era joven, quería cambiar el mundo. Descubrí que era difícil cambiar el mundo, por lo que intenté cambiar mi país. Cuando me di cuenta que no podía cambiar mi país, empecé a concentrarme en mi pueblo. No pude cambiar mi pueblo y ya de adulto, intenté cambiar mi familia. Ahora, de viejo, me doy cuenta que lo único que puedo cambiar es a mi mismo y de pronto me di cuenta que si hace mucho tiempo me hubiera cambiado a mi mismo, podría haber tenido un impacto en mi familia. Mi familia y yo podríamos haber tenido un impacto en nuestro pueblo. Su impacto podría haber cambiando nuestro país y así podría haber cambiado el mundo.

Reflexión:

Nunca cambiaremos el mundo si no somos capaces de cambiar primero nosotr@s.

jueves, 2 de octubre de 2008

LAS PIEDRAS


Un experto en gestión de empresas quiso sorprender a los participantes de su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó: - ¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco? Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó:- ¿Está lleno? Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió:- ¿Está lleno? Esta vez los oyentes dudaron:- Tal vez no.- ¡Bien! Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.- ¿Está bien lleno? preguntó de nuevo.- ¡No!, exclamaron los asistentes. Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba. - Bueno, ¿qué hemos demostrado?, preguntó. Un alumno respondió: - Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas. -¡No!, concluyó el experto: Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

Reflexión:
¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?. ¿Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada? ¿o son tu trabajo, tus reuniones, tus viajes de negocio, el poder o el dinero? La elección es tuya. Una vez te hayas decidido, pon esas piedras primero. El resto encontrará su lugar.

domingo, 28 de septiembre de 2008

El conejito generoso


Hubo una vez en un lugar una época de muchísima sequía y hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas."Son mágicas, y serán aún más mágicas si sabes usarlas" El conejito se moría de hambre, pero decidió no morder las ramitas pensando en darles buen uso.

Al volver a casa, encontró una ovejita muy viejita y pobre que casi no podía caminar."Dame algo, por favor", le dijo. El conejito no tenía nada salvo las ramitas, pero como eran mágicas se resistía a dárselas. Sin embargó, recordó como sus padres le enseñaron desde pequeño a compartirlo todo, así que sacó una ramita del saco y se la dió a la oveja. Al instante, la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió contrariado y contento a la vez, pensando que había dejado escapar una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con un pato ciego y un gallo cojo, de forma que al llegar a su casa sólo le quedaba una de las ramitas.
Al llegar a casa, contó la historia y su encuentro con el mago a sus papás, que se mostraron muy orgullosos por su comportamiento. Y cuando iba a sacar la ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dió a él.

En ese momento apareció el mago con gran estruendo, y preguntó al conejito ¿Dónde están las ramitas mágicas que te entregué? ¿qué es lo que has hecho con ellas? El conejito se asustó y comenzó a excusarse, pero el mago le cortó diciendo ¿No te dije que si las usabas bien serían más mágicas?. ¡Pues sal fuera y mira lo que has hecho!
Y el conejito salió temblando de su casa para descubrir que a partir de sus ramitas, ¡¡todos los campos de alrededor se habían convertido en una maravillosa granja llena de agua y comida para todos los animales!!
Y el conejito se sintió muy contento por haber obrado bien, y porque la magia de su generosidad hubiera devuelto la alegría a todos

Reflexión:

Mostrar que la generosidad y el dar a los demás suelen revertir en uno mismo de la forma más imprevista y más grandiosa

jueves, 25 de septiembre de 2008

“Todo el Mundo”, “Alguien”, “Nadie” y “Cualquiera”.


Había una vez cuatro individuos llamados “Todo el Mundo”, “Alguien”, “Nadie” y “Cualquiera”.

Siempre que había un trabajo por hacer, “Todo el Mundo” estaba seguro de que “Alguien” lo haría.

“Cualquiera” podría haberlo hecho, pero “Nadie” lo hizo.

Cuando “Nadie” lo hizo, “Alguien” se puso nervioso porque “Todo el Mundo” tenía el deber de hacerlo.

Al final, “Todo el Mundo” culpó a “Alguien” cuando “Nadie” hizo lo que “Cualquiera” podría haber hecho.

Reflexión:

Una de las fuentes de conflicto que mas se presenta en las empresas resulta del hecho que no se cuide el nivel de responsabilidades y la correcta asignación de tareas a los colaboradores.

Tampoco basta con comunicar lo que cada persona va a efectuar, además hace falta contar con un cronograma, con instrucciones claras, lo menos ambiguo posible, indicación sobre las personas que pueden facilitar recurso y lo mas importante es generar en todos y cada uno la iniciativa para actuar en tanto se precise de su aporte.

lunes, 22 de septiembre de 2008

El niño y el monstruo


Había un niño que tenía mucho miedo de dormir a oscuras, porque pensaba que la habitación se llenaría de monstruos. Pero llegó un día en que era tan mayor que ya no podía dormir con luz.
Esa noche estaba muerto de miedo, pensando en los monstruos; tanto, que fue a su armario por una linterna. Pero al abrir la puerta, se encontró un monstruo frente a frente, y dió el grito más grande del mundo. Entonces el monstruo dio un paso atrás, agarró sus pelos de colores con sus tentáculos y ... ¡se puso a llorar! y lloró tanto y tanto tiempo que al niño se le pasaron el susto y el miedo. Como pudo calmó al monstruo y empezó a hablar con él, preguntándole por qué lloraba y qué hacía allí. El monstruo le contó que vivía en el armario, pero que casi nunca salía de allí por miedo al niño. Cuando le preguntó por qué, resultó que la cara del niño le parecía lo más horrible que había visto nunca, con ojos, orejas y nariz. Lo mismo pensaba el niño del monstruo, que tenía una enorme cabeza llena de bocas y pelo. Hablaron tanto que se hicieron bastante amigos, y entonces comprendieron que ambos tenían miedo de lo mismo: aquello que no conocían. Para no tener miedo, ¡sólo tenían que conocer a los demás!. Así que juntos fueron por el mundo viendo leones, tigres, cocodrilos, dragones... y a todos los conocían primero, y a todos los convertían en sus amigos sin sentir miedo alguno."

Reflexión:

Casi siempre los miedos son infundados y se basan en lo desconocido o lo que es diferente.

martes, 16 de septiembre de 2008

El pescador y el banquero


Un pescador bajo de su bote con varios atunes amarillos que había pescado y un banquero que pasaba elogio la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos.

El pescador contesto que solo un poco tiempo, ante lo que el banquero pregunto por que no pescaba mas tiempo para lograr mas producción.

El pescador le dijo que con lo que pescaba era suficiente para alimentar a su familia; y el banquero pregunto que hacia el pescador con el resto de su tiempo.

El pescador dijo, "duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora, voy todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida ocupada y amena.

El banquero le dijo, "Creo que puedes mejorar.. Deberías gastar mas tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote mas grande, con los ingresos del bote mas grande podrías comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.

En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador, eventualmente abrir tu propia procesadora. Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este "mugroso" pueblo e irte a la Capital donde manejarías tu empresa en expansión".

El pescador preguntó, "Pero, cuanto tiempo tarda todo eso?", y el banquero dice , "entre 15 y 20 años"., bien ... "Y luego que?"

El banquero respondió, "Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, ir todas las noches al pueblo donde podrás tomar licor y tocar guitarra con tus amigos libre de preocupaciones".

El pescador respondió, acaso eso no es lo que tengo ya?

MORALEJA:

Sacrificamos gran parte de nuestra vida buscando la felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos.

La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentir desesperación por lograr lo que no se tiene.

viernes, 12 de septiembre de 2008

La cosa más dulce


Un maestro dijo a sus discípulos: "Quiero que cada uno de ustedes me traiga mañana la cosa más dulce del mundo". Al día siguiente algunos trajeron miel, otros flores aromáticas.

Uno de ellos, sostenía en las manos una caja.

"¿Qué llevas en esa caja?" -Preguntó el maestro-. El discípulo abrió la caja y mostró una lengua de buey.

"¿Es esto un chiste?" -Preguntó el maestro-. "Yo os he pedido la cosa mas dulce, ¿y tu me traes una lengua?"

El discípulo contestó: "Así es, ya que las palabras que salen de la lengua pueden hacer el bien a una persona enferma. Pueden hacer que alguien que está triste vuelva a llenarse de alegría. Ciertamente, la lengua es la mas dulce de todas las cosas".

El maestro quedó satisfecho con la respuesta. Al día siguiente les propuso otro reto: "Debéis traerme esta vez la cosa mas amarga del mundo".

Los discípulos volvieron con todo tipo de hierbas y comidas de sabor horrible. Pero de nuevo uno de ellos sostenía una caja.

"¿Que llevas hoy en la caja?". El maestro abrió la caja y encontró la misma lengua de buey.

"Esto sólo puede ser una broma" -Dijo el maestro-. "Ayer la lengua era la cosa más dulce. ¿Cómo puede ser hoy la más amarga?".

"También puede ser la más amarga" -Contestó el discípulo-. "Las palabras pueden sanar, pero también herir los corazones". Si la lengua dice palabras amargas a alguien, esta persona se entristecerá, y más tarde también lo hará la persona que dijo aquellas cosas horribles.


Reflexión

Procurad que de vuestra boca salgan siempre dulces palabras. Y en el caso de que no podáis hacerlo, permaneced callados.

lunes, 8 de septiembre de 2008

El león y su equipo.


En una empresa el León (Gerente de Selva S.A.), buscaba el mejor camino para el logro de la excelencia y convoco a sus ejecutivos a una convención, en la que todos participaron activamente durante 3 días.

La reunión se oriento a los "Factores de Éxito" por fortalecer.

El Conejo propuso que para lograr la Excelencia todos debían estar preparados para correr veloces a fin de no ser presa del peligro.

La Ardilla propuso desarrollar la capacidad de trepar y escalar ya que desde lo alto de los árboles podía verse todo con mas amplitud.

Un Pato indico que lo mas importante era la capacidad de nadar para atravesar los ríos de Selva S.A.

El Águila señalo la capacidad de Volar como el elemento clave para el desarrollo del éxito.

Así lo hicieron el resto de los animales señalando otros atributos sumamente importantes tales como la capacidad de ver en la oscuridad, o tener colmillos y garras fuertes, etc.

Ante la diversidad de ideas se conformo un consejo consultivo y seleccionaron los elementos de éxito:

Correr, escalar, nadar y volar.

Acto seguido el León (Gerente) encargo a su departamento de entrenamiento para preparar al resto de animales en el dominio de esas capacidades.

Por mas que practicaron, no lograban su cometido.

El Pato excelente en natación tenia dificultades para correr y se quedaba fuera de hora para practicar, como corría lentamente tenia menos tiempo para nadar y pro ultimo las patas se le hincharon y dejo de nadar por descanso.

El Conejo, gran velocista entro en stress tras la frustración de no poder nadar.

La Ardilla, excelente en el arte de escalar, se lesiono en las clases de vuelo y también saco notas muy bajas en carrera y natación.

Al mes se presentaron las evaluaciones y tras el desencanto el León bastante molesto indico que todo quedara como antes.

Reflexión :

Aprendamos de esta experiencia, para enfrentarnos a la Nueva Era, lo mas importante es la capacidad de trabajar en equipo, colaborando y cooperando unos con otros.

Debemos participar sumando nuestras cualidades a la de los demás, actuando cuando seamos necesarios, tras el mismo objetivo.

Esto va a ser mas apropiado que tratar de mejor lo que hacen los demás.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Los monos



1. Mete 20 monos en una habitación cerrada.

2. Cuelga un plátano del techo y pon una escalera para poder alcanzarla. Asegurate de que no exista ningún otro modo de alcanzar el plátano que no sea subiendo por la escalera.

3. Instala un sistema que haga caer una lluvia de agua helada en toda la habitación cuando un mono empiece a subir la escalera.

4. Los monos aprenden rápido que no es posible subir la escalera evitando el sistema de agua helada.

5. Desconecta el sistema de agua helada.

6. Reemplaza uno de los 20 monos por uno nuevo. Inmediatamente, va a intentar subir la escalera para alcanzar el plátano, y sin entender por que, será golpeado con saña por los otros.

7. Reemplaza ahora uno de los viejos monos por otro nuevo. Entonces será golpeado también y el mono introducido justo antes que este será el que más fuerte le pegue.

8. Continuar el proceso hasta cambiar a los 20 monos originales y que queden únicamente monos nuevos.

9. Ahora ninguno intentara subir la escalera, y mas aun, si por cualquier razón a alguno se le ocurre pensarlo, este será inmediatamente masacrado por el resto de los monos y lo peor es que será sin motivo alguno y sin que ninguno de los monos tenga la menor idea del por qué de la cosa.

Y así, queridos amigos, es como nace la cultura de empresa.

Reflexión:

Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:

"No sé. Las cosas siempre se han hecho así aquí."


viernes, 5 de septiembre de 2008

El áquila y el escarabajo


Estaba una liebre siendo perseguida por un Águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le salvara.

Le pidió el escarabajo al Águila que perdonara a su amiga; pero el Águila con desprecio por la insignificancia del escarabajo, devoro a la liebre en su presencia.

Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el Águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra.

Viéndose el Águila acosada, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.

Zeus ofreció al Águila cuidar sus huevos colocándolos en su regazo.

Viendo esto el escarabajo hizo una bolita de barro, voló y la dejo caer sobre el regazo de Zeus. Se levanto entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiro por tierra los huevos sin darse cuenta.

Desde entonces, las Águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.

Reflexión:

Nunca desprecies al pequeño o al insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.

martes, 2 de septiembre de 2008

El chisme


El siguiente relato me lo ha contado un amigo. Espero que le llegue a su destinatario:
Una mujer católica fue a un confesionario y le dijo al sacerdote: padre, he pecado, he hablado mal de una amiga mía sin motivo a la gente y me arrepiento.

El sacerdote le escuchó y como plegaria le dijo:

-vete a la plaza del pueblo, quita las plumas a una gallina, déjala a esta marchar y deja las plumas en la plaza. Deja pasar una hora y recoge todas las plumas, esa penitencia te hago.

-Ella agobiada le dijo:

-Pero padre ¿cómo voy a poder hacer lo que usted me dice? A poco de dejar las plumas el aire se las llevará y más aún aunque encontrara algunas...¿cómo podré juntarlas todas?

A esto el sacerdote le contestó:

-pues lo mismo que con las plumas y el aire pasa con la honra...que cuando se pierde ya no se puede recuperar...
Y hubo de marcharse la pobre mujer desconsolada y afligida por el daño que había ocasionado a su amiga.

Reflexión:

La verdad que hablar mal de segundas personas es un juego muy peligroso que debemos de tratar de evitar.

domingo, 31 de agosto de 2008

Problemas en el arca


En el arca de Noé los animales llevaban tanto tiempo que
empezaron a organizar juegos y actividades para divertirse. Pero no tuvieron
mucho cuidado, y en uno de los juegos, un pájaro carpintero terminó haciendo un
agujero en el fondo del arca. El agujero empezó a crecer, y en poco tiempo
comenzó a entrar muchísima agua. Uno a uno, disitintos animales trataron de
arreglarlo, peleándose incluso por ser los que salvaran el barco, pero ni
siquiera la presa del castor pudo hacer nada. Empezaron a asustarse y pensaron
que el barco se hundiría, pero entonces la abeja explicó a todos cómo ellas
siempre trabajaban todas juntas y en equipo, cada una haciendo lo que mejor
sabía, y todos comenzaron a organizarse y ayudarse: los pájaros tiraban todos
juntos del barco hacia arriba, los elefantes y otros animales grandes llenaban
sus bocas de agua para sacarla del barco, los más rápidos iban de acá para allá
juntando materiales que los que construían nidos y madrigueras utilizaban para
arreglar el boquete cada vez mayor. Así, todos trabajando, consiguieron frenar
un poco el hundimiento, pero no pararlo. Desesperados, siguieron buscando si
faltaba algún animal por ayudar. Buscaron y buscaron, pero en el barco no había
nadie más. Pero de repente, un pez se coló en barco, y los animales se dieron
cuenta de que ¡aún no habían pedido ayuda a todos los animales del mar! Pidieron
al pez que buscara ayuda para salvar el barco, y acudieron peces y peces, y
hasta una gran ballena que terminó por cubrir el agujero mientras el resto de
animales reparaban el barco. Y así fue como todos los animales se salvaron con
la ayuda de todos.


Reflexión

Las cosas que parecen imposibles para uno sólo pueden conseguirse cuando todo el mundo ayuda.

martes, 26 de agosto de 2008

El burro del aguador


Un aguador viajaba por los pueblos con su burro cargado de agua, y un perro que los seguía.

Una persona, al verle llorando, se le acercó y le preguntó: "¿Por qué lloras, aguador?"

El aguador respondió: "Lloro por estos pobres animales. Mi pobre burro está viejo y cansado, y no soporta el peso de tanta carga. Y este perro nos sigue porque está sediento. Yo sufro mucho al verlos así".

El hombre le dijo: "La solución es muy sencilla: dale un poco de agua al perro. Así el perro calmará su sed, y el burro al menos aliviará un poco su carga".

"¡Ah, eso no! -Contestó el aguador. -Eso no lo puedo hacer. El agua la necesito toda para mí".

El hombre miró primero al burro, después al perro, y finalmente al aguador, que seguía llorando, y se alejó pensativo, diciendo:

"La verdad es que ya no sé quien es aquí el burro..."

Reflexión:

Cada vez más se esta hablando de la importancia que tiene para las organizaciones saber gestionar adecuadamente y optimizar sus personas para avanzar en todos los sentidos.

Luego llega la dura realidad demostrándonos que aún nos queda mucho camino por recorrer para llegar a una adecuada gestión de las personas en muchas empresas.



jueves, 21 de agosto de 2008

La pipa y el peine


Una pareja estaba preparándose para celebrar su aniversario de boda. El marido y la mujer trataban de encontrar un regalo adecuado para dárselo cuando llegara la fecha.

Tenían amor, pero no dinero. Él decidió vender su pipa y con el dinero, compró un peine para ella.

Cuando se encontraron para darse los regalos, ambos recibieron la mayor de las sorpresas, porque ella había cortado su hermosa cabellera y la había vendido para comprar tabaco de pipa para él.


Reflexión:

"Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana."

Thomas Fuller (1610-1661) Clérigo y escritor británico.

lunes, 18 de agosto de 2008

El sapo incansable


En un lejano pueblo se organizó una carrera de sapos con el objetivo de alcanzar lo alto de una torre. Mucha gente se reunió pare verlo y no paraban de animar. Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:
“¡Que pena! ningún sapo lo conseguirá…”
Y los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía subiendo en busca de la cima, y eso que la gente seguía
“¡Que pena! ningún sapo lo conseguirá…”
Y más sapitos dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía, cada vez con más y más fuerza.

Cerca del final de la competición todos desistieron, menos el sapito costante. Que finalmente llegó a la cima con todo su esfuerzo. Un sapito le fue a preguntar su secreto para llegar hasta el final.

Y descubrieron que era sordo.


Reflexión:

Haz siempre lo que consideres mejor y no te dejes desanimar.


viernes, 15 de agosto de 2008

Cuento del Pollito


Iba un pollito amarillo chillón por el campo feliz caminando, cantanto pío, pío, de pronto un lobo sale a su paso, ¡pollito te voy a comer¡ -dice con voz ronca y fuerte- como trueno, PIO,PIO,PIO, el pollito corre desesperado grita ¡auxilioooo, pio,pio,pio! corre a un lado, corre al otro y siempre el lobo detras de el, casi lo alcanza ¡pasa detrás de una roca y se esconde! el lobo lo encuentra, corre el pollito desesperado. Cuando pasa debajo de una vaca, que se encuentra pastando, justo en el momento en que la vaca estaba haciendo sus necesidades… le cae encima al pollito una gran avalancha de mierda que lo tapa completamente.

El lobo lo pierde de vista, lo busca y nada, ¡el pollito se siente a salvo¡ en ese momento el pollito saca la cabeza de la enorme plasta de caca y dice ¡PÍO, PÍO! al escucharlo el lobo lo ve y lo saca de la plasta, lo lleva al río, lo lava y se lo come tan feliz…


Reflexión:

  1. No todo el que te cubre de mierda es tu enemigo.
  2. No todo el que te saca de la mierda es tu amigo.
  3. Y lo más importante, cuando estes de mierda hasta el cuello mejor no digas ni PIO.

miércoles, 13 de agosto de 2008

El desconocimiento de lo real


Un hombre se está probando un traje hecho a medida y le dice al sastre:

- ¡Hay que meter la tela de esta manga! ¡Es cinco centímetros demasiado larga!

- No, mire, si dobla el codo, le queda perfecta –dice el sastre.

- Ya, bueno… -continúa el hombre-. ¡Pero fíjese en el cuello! Cuando doblo el codo, el cuello se va para atrás.

- ¿Y qué –insiste el sastre-. Levante la cabeza y échela para atrás. Perfecto.

- Pero ¡es que ahora el hombro izquierdo está tres centímetros más abajo que el derecho!

- Ningún problema. Dóblese por la cintura hacia la izquierda y verá cómo se le recompone.

El hombre se marcha de la sastrería con el traje puesto, el codo doblado, la cabeza erguida y echada para atrás e inclinado hacia la izquierda. Sus andares se convierten en una especie de bamboleo espástico.

En una esquina se cruza con dos transeúntes.

-Mira, un tullido –dice el primero-. ¡Pobre hombre, qué pena!

- ¡Sí, pero su sastre debe ser un genio! –responde el segundo. El traje le sienta de maravilla.

Reflexión:

El desconocimiento de lo real nos crea otra realidad, sólida y coherente. No podemos preguntarnos con cual quedarnos, porque solo conocemos aquello que vemos. No dudamos porque la certeza es evidente.
Conforme el cliente del sastre se cruce con más gente que le vea tullido, acabará siéndolo.

lunes, 11 de agosto de 2008

No es oro todo lo que reluce


un trágico día mueren en un accidente de tráfico tres empleados de una gran empresa: José, un joven becario tan atractivo como sinvergüenza; Armando, un argentino, jefe directo del anterior, con más labia que espalda, y Luis Miguel, un tirano con gafas, superior de ambos, y MBA por la Universidad de Georgetown…

Los tres suben al cielo y se les aparece San Pedro conduciendo un reluciente Mercedes rojo y con aspecto macarril.

- Estáis en el cielo y aquí todo el mundo se desplaza en coche. Dependiendo de cómo os hayáis portado en vuestra vida, así será vuestro cochecito celestial.

- José, tú fuiste una pieza, además de utilizar constantemente palabras feas para referirte a tus jefes, te has dormido unas cien veces en el trabajo, te has emborrachado en todas las cenas de Navidad. Y además has puesto los cuernos 20 veces a tu piba. Conclusión, vas a heredar el Twingo de un tunero que pasó por aquí una seman.

- Armando, te has aprovechado siempre de tu equipo para no currar y le pusiste cinco veces los cuernos a tu esposa, te toca un Corsa 1.400 en buen estado.

- Por útlimo, Miguel, ni una falta injustificada en tus quince años en la empresa, ni una copa de más, nunca infidelidad… un poco tiranillo como jefe , pero bueno…Conducirás un Aston Martin V8 de 400CV. Además vas a vivir en la suite presidencial del Cielo.

Cuatro meses después se encuentran los tres compañeros en una rotonda, donde Armando y José están muy contentos pero Luis Miguel está llorando desconsolado, ni se baja del Aston Martin.

- Pero ¿Qué pasó? Le preguntaron los subordinados, si tienes el mejor coche y vives en la mejor zona

- No sé si sabéis que mi mujer ha muerto.

- ¡vaya!,, lo sentimos

- Sertirlo… Más lo he sentido yo cuando la he visto esta tarde conduciendo una Vespa

Reflexión.
Como dice el refranero popular, " a todo cerdo le llega su San Martín". Aunque para eso hay que esperar a la otra vida.

viernes, 8 de agosto de 2008

Felicitación o Castigo ?

Cierto día un carnicero que estaba atendiendo a sus clientes vio que un perro se metía en la carnicería. Empezó a gritarle para que saliese de la tienda. El perro salió pero a los pocos minutos volvió a entrar y despues de entrar y salir unas cuantas veces más el carnicero se dio cuenta que traía algo en la boca.

Saliendo de detras del mostrador, se acerco hasta el perro y vio que lo que traía en la boca era una nota envuelta en un plástico. Cogió la nota y la leyo: “Podría usted enviarme medio kilo de chuletas y cinco salchichas?”. Envuelto en el plástico venía también un billete de 50 euros.

El carnicero preparó el pedido y una vez listo metió en una bolsa las chuletas y las salchichas junto con el cambio. Mostro las asas de la bolsa al perro, que las puso en su boca y abandonó la carnicería.

El carnicero estaba asombradísimo y decidio salir detras del perro para ver qué hacía.

El perro camino por la calle hasta llegar a un semáforo donde se paró, depositó la bolsa en el suelo, se alzó sobre sus patas traseras y pulsó el botón para que el semáforo cambiara a verde para los peatones. Esperó sentado con la bolsa de nuevo en su boca hasta que el semáforo le dejó pasar, cruzó tranquilamente y caminó hasta la parada de autobus. Al llegar, observo las señales que indicaban los diferentes autobuses y sus rutas, se sentó y esperó.

Al poco rato para un autobús pero el perro no se movió, un poco más tarde llego otro y el perro subió rapidamente por la parte de atras para que el conductor no lo viese. El carnicero no daba credito a lo que estaba viendo y subió también al autobús.

Tres paradas después el perro se alzo sobre sus patas, toco el timbre y cuando el autobús paró se bajo. El carnicero bajó tras él. Los dos caminaron unos minutos más hasta llegar frente a la puerta de una casa. El perro dejó la bolsa en el suelo y comenzó a golpear la puerta con sus patas delanteras mientras ladraba, como nadie le habría dio un salto a una tapia y de allí salto al alféizar de una ventana consiguiendo golpear varias veces el cristal. Salto otra vez a la calle y volvió a coloarse frente a la puerta. A los pocos segundos la puerta se abrió y salió un hombre que sin mediar palabra empezó a golpear al perro mientras le gritaba lo inútil que era.

Al ver aquello, el carnicero se fue hacia aquel hombre le sujetó para que no pegara más al perro y le dijo: ¡Por favor, deje de pegar al perro! ¿No se da cuenta que está cometiendo una injusticia?. Este perro es un genio.

“¿Un genio?” grito el hombre, ¡este imbecil de perro es la segunda vez esta semana que se olvida las llaves!.


Reflexión:

Todos queremos sacar lo mejor de nuestros equipos para alcanzar los objetivos definidos. Esta necesidad nos lleva muchas veces a ser demasiado exigentes y centrarnos sólo en los errores, cuando una felicitación haría mucho bien a las personas que forman nuestro equipo.

jueves, 7 de agosto de 2008

Las heridas dejan cicatriz!


Había una vez un muchacho con muy mal caracter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia debía de clavar un clavo detrás de la puerta. El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta y descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos que retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: “Has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos agujeros en la puerta, nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves.”
Reflexión:

Las heridas que provocamos dejan cicatrices que permanecerán para siempre sin importar cuantes veces te disculpes.
¿Puede una herida verval hacer tanto daño como una herida física?

jueves, 31 de julio de 2008

de una emboscada a un triunfo


En la Edad Media, un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento, se procuró encontrar un chivo expiatorio para encubrir al culpable. El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas posibilidades de escapar al terrible veredicto: la horca.
El Juez, también en complot, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por lo que dijo al acusado: -- "Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino."
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: CULPABLE, pero el hombre virtuoso, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa en los labios, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engullió rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon de modo airado: -- “Pero, ¿qué hizo? ¿Cómo vamos a saber ahora cuál ha sido el veredicto?” – “Es muy sencillo”, respondió el hombre... “Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué”. Con rezongos y bronca mal disimulada, debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.


Reflexión:
Adivinar la estrategia de tu oponente te ayudará a cambiar una situación "delicada" en
una oportunidad estratégica


martes, 29 de julio de 2008

felicidad = riqueza ?

Una vez, un padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un viaje por el campo, con el firme propósito de que éste viera cuán pobre era la gente del campo, que comprendiera el valor de las cosas y lo afortunados que eran ellos.
Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:
- Qué te pareció el viaje?...
-¡ Muy bonito Papá ...!
- ¿Viste qué tan pobre y necesitada puede ser la gente?
-¡¡ Si..!!
- ¿Y qué aprendiste..?
- Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.
Nosotros tenemos una piscina de 25 metros, ellos tienen un riachuelo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas.
Nuestro patio llega hasta el borde de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte.
Especialmente Papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia.
Tu y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.
Al terminar el relato, el padre se quedó mudo ... y su hijo agregó:
- ¡¡Gracias Papá, por enseñarme lo rico que podríamos llegar a ser...!!

Reflexión:
"Todo hombre es rico o pobre según el grado en que pueda gozar de las cosas necesarias, convenientes y gratas de la vida", dice Adam Smith


siempre positivo, nunca negativo.

Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión.

Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: "Compren deliciosas albóndigas calientes". Y la gente se las compraba.

Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse mejor de su negocio. Y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo:

-"Padre, ¿pero no escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos sufriendo una grave crísis. La situación es realmente mala; peor no podría estar".

El padre pensó: "Mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Sabe entonces lo que dice".

Compró pues menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno a fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.

Después de un tiempo, el negocio estaba realmente afectado

-"Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. "Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".


Reflexión

Si pensamos en negativo fracasaremos en nuestros proyectos. Si queremos ganar debemos pensar en postivo

El afrontar las dificultades con optimismo nos ayudará en nuestra vida personal y profesional con ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.

domingo, 27 de julio de 2008

"buena suerte, mala suerte, se verá"


Un día apareció un caballo en la granja de una aldea. El dueño de la granja lo cuidó y el caballo se quedó. La gente de la aldea le decía: Qué buena suerte. El respondía: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.

Pasado unos días, el caballo se marchó. La gente de la aldea le dijo: “Qué mala suerte”. Él contestó: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.

Pasada una semana, como le había cuidado muy bien, el caballo regresó con una manada de caballos. La gente de la aldea le dijo al dueño de la granja: “Qué buena suerte”. Y él respondió: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.

Después de unos días, uno de los caballos le dio una coz al hijo del dueño de la granja que le rompió las piernas. La gente de la aldea le dijo: “Qué mala suerte”. Él contestó: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.

Después de dos semanas, los ejércitos de ese país se llevaron a todos los jóvenes a la guerra excepto a su hijo que tenía las piernas rotas… ¿Buena suerte, mala suerte?, se verá.

Reflexión:

De toda situación que a priori es mala suerte o desastre, después de un tiempo podemos alegrarnos que haya ocurrido. Esto es aplicable a todos los ámbitos personales y profesionales: un divorcio, un despido laboral, y proyecto que no nos adjudican, etc.. .

viernes, 25 de julio de 2008

El empujón


La historia transcurre en un crucero de lujo que, repleto de turistas, va recorriendo algunas islas del mar Egeo. El viaje discurre plácidamente, hasta que un día el tiempo empeora de forma brusca. El cielo se tiñe primero de gris y luego negro, con unos nubarrones tremendos que presagian una tempestad de tomo y lomo. El mar está muy agitado, con unas olas cada vez mayores que hacen que el barco, que es un pedazo de barco, se tambalee. Ante esta climatología tan adversa, la inmensa mayoría de los pasajeros, los más osados, aquellos que deciden contemplar el paisaje que, aunque sombrío, tiene también algo mágico. Entre estos pocos pasajeros intrépidos se encuentra un padre con su hijo de seis años. Ambos están acodados en la baranda del crucero, contemplando el vaivén de las olas. De repente, ante una fuerte sacudida del barco, el niño se cae al gua. El padre se queda momentáneamente petrificado, sin saber qué hacer. Y cuando está en pleno proceso acelerado de toma de decisión - me lanzo, no me lanzo - otro pasajero se tira al agua. El niño está gritando desesperado, pero afortunadamente el pasajero logra rescatarlo y todo termina felizmente. Al cabo de un rato, cuando los ánimos tanto del niño como del padre se han serenado, este último se dirige al salvador de su hijo y le dice, en tono algo tembloroso "sé que lo que usted ha hecho por mi hijo es impagable, pero me gustaría recompensarle" y, mientras habla, saca de su cazadora un talonario de cheques y una estilográfica, dispuesto a escribir la cantidad de euros que sea. El salvador le contesta: "Gracias, pero no". El padre insiste: "Entienda que tengo la necesidad moral de recompensarle de alguna forma". El salvador vuelve a rechazar la oferta: "Le agradezco la intención, pero, de verdad, no es necesario". El padre vuelve a la carga: "Mire, no hablemos de dinero. Dígame usted cualquier capricho, que se lo financio encantado. Soy millonario, así que no sufra usted por eso. ¿Quiere un castillo en el sur de Francia?, ¿una de estas maravillosas islas? Lo que sea, dígamelo, y se los consigo". El salvador, en tono firme, rechaza de nuevo la recompensa: "De verdad no insista. Yo también soy millonario, es más, multimillonario, por eso estoy disfrutando de este crucero de lujo y no necesito absolutamente nada". A pesar de la firmeza del salvador, el padre persevera en el ofrecimiento. La discusión se prolonga un buen rato más hasta que finalmente el salvador, ante la tremenda insistencia del padre, le dice: "Bueno, está bien, ya que insiste usted tanto, hágame un favor: averígüeme quién ha sido el hijo de puta que me ha empujado al agua"

Reflexión:
A veces, para hacer grandes cosas, necesitamos que nos den un empujón.

comenzando

Siempre me ha parecido emocionante convertir un cuento en un instrumento para la formación de los empleados. Los relatos nos permiten entusiasmar y atrapar la atención, al estar cargados de energía. Considero que son una herramienta para interiorizar de manera amena conocimientos en las personas.
Las moralejas que podemos sacar de los cuentos no sólo son aplicable a la propia formación profesional sino también en las ventas, campañas de marketing, presentación de proyectos,..., es decir en nuestra vida profesional y personal.
Un ejemplo de lo comentado, es el libro "¿Quién se ha llevado mi queso?". Me pareció una fabula con un mensaje muy claro y constuctivo, de hecho lo he regalado a varios amigos que en algún momento de su vida habían sufrido cambios importantes.

Espero con el tiempo poder publicar mis propios relatos, pero hasta entonces todos los publicados serán cuentos que me han contado alguna vez o he leido en alguna fuente.

No quiero extenderme más y empezar con el primer relato. Espero recibir muchos comentarios de lectores sobre las moralejas.

un saludo